Sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº56 de Barcelona – Informe Pericial sobre movimientos bancarios  y análisis de la conclusiones del informe pericial de la parte contraria

Se nos requiere por la parte demandada para realizar un análisis de los movimientos bancarios realizados en distintas cuentas corrientes con el objetivo de verificar el origen y propiedad de su saldo. La reclamación judicial nace en el seno de la liquidación patrimonial y reparto de los bienes comunes de una pareja.

La demandada y el demandante fueron pareja durante más de 20 años (de los cuales, 13 de matrimonio), quedando extinguido el vínculo matrimonial por sentencia de divorcio.

Tras el divorcio, las partes acuerdan el reparto de los ahorros comunes de la pareja que se encontraban repartidos en diversas cuentas de titularidad, algunas exclusiva de uno de los miembros de la pareja, otras a nombre de ambos (siempre autorizados ambos).

Las cantidades existentes en las referidas cuentas eran utilizadas de forma conjunta, invirtiendo el dinero como un patrimonio conjunto en busca de rendimientos.

El objeto de nuestro trabajo fue el de determinar el origen de los ahorros familiares de la pareja para la verificación de la mezcla de sus patrimonios mediante el análisis de los saldos y de sus movimientos entre las distintas cuentas bancarias de distinta titularidad en la pareja, así como una crítica a la metodología y conclusiones alcanzadas por el informe pericial aportado por la contraparte.

A efectos informativos se adjunta  extracto del fundamento de derecho tercero de la sentencia  del 2 de julio de 2018 del Juzgado de Primera Instancia nº 56 de Barcelona:

“No obstante, a pesar del escaso rigor del peritaje actor, sí coincide con el de la demandada, a cargo del auditor Sr. David García, en un punto: se suceden los múltiples traspasos de unas cuentas a otras, sean de titularidad formal conjunta o privativa. Según este perito, que ratificó en la vista su dictamen, tras el examen de la documental del presente procedimiento, incluidos los extractos bancarios de las diferentes cuentas, no se puede cuantificar qué parte de los saldos corresponde a cada cónyuge, debido a la mezcla indiscriminada de ingresos y gastos sin soporte documental. Añade que durante el matrimonio se produjo un constante flujo de movimientos de unas cuentas a otras sin que sea posible determinar un origen único de dichos flujos, y que como auditor no podría reconstruir la contabilidad familiar por falta de datos fiables. Concluye que los ahorros son la acumulación de los ingresos de ambos, que se han ido traspasando a otras cuentas y generando intereses y rendimientos, menos una mezcla de gastos de inviable imputación individual.”